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Arquitectura: |
| Santiago de Castro, en 1643, era un caserío, no superior a una docena, contabilizando la iglesia de la Merced, la de los Padres de la Compañía y la Mayor (franciscana). Hasta 1768, la ciudad de Castro ostentaba el conjunto de edificios eclesiásticos de mayor dignidad y esbeltez de la provincia. En 1613 tenía una iglesia mayor o matriz, un Convento de la Merced y un convento o iglesia de Nuestra Señora de Loreto, pertenecientes a los jesuitas. El convento de la Compañía era la mayor construcción del pueblo por ser toda de tapia y teja. Tanto la iglesia como el convento ocupaban media cuadra (cada cuadra de Castro era de 125 metros por lado). Lo mismo se puede decir de las varias iglesias matrices que tuvo Castro a lo largo de los siglos XVII, XVIII y XIX. Una de tantas se incendió con todas sus alhajas en 1729, y la que se construyó en su lugar se derrumbó con el terremoto en 1739. En 1741 levantó otra el obispo auxiliar de Chiloé Pedro de Azúa. En 1788 un nuevo incendio destruyó aquella iglesia parroquial. Por entonces, Castro tenía además un convento de La Merced, uno de san Francisco de Asís y el ex colegio e iglesia de los jesuitas. La iglesia de los ex jesuitas se volvió a quemar en 1890 y fue reeditada por los franciscanos. |



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